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Hábito 1

Comprometerse con el proyecto



Hay una brecha entre estímulo y respuesta,
y la clave para nuestro crecimiento y felicidad 
es cómo usamos ese espacio.
VIKTOR E. FRANKL

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Un Director de Proyectos no será eficaz si está permanentemente abrumado por el entorno. No va a entregar un buen producto si se queja constantemente de la empresa, de la falta de recursos disponibles capacitados, de lo infradimensionado que está su proyecto, de lo mal que se ha vendido, de la inmadurez corporativa en gestión de proyectos, las pesadas herramientas corporativas, la burocracia excesiva, la falta de apoyo de la dirección, etc. Es muy posible que tenga razón en todas estas quejas, pero lo primero es el proyecto, y al proyecto le perjudica mucho que quien lo dirige piense así. Además, no se puede demostrar, pero ocurrirá esto: esta persona tendrá mala suerte. 

Lo quiera o no, el proyecto está ahí. Le han puesto al frente y tiene que ser un éxito. No adelanta nada negando esta realidad. Lo primero que un Director de Proyectos Eficaz debe hacer es asumir su rol. Aunque los jefes no le hayan facultado con los niveles de autoridad deseables, debe saber que al final (cuando haya retraso, sobrecoste, o quejas del cliente) le van a juzgar como si hubiera tenido ese nivel de autoridad. Esta también es una realidad que ha de tener en cuenta.

Ser eficaz como Director de Proyectos significa compromiso. Si piensa que el proyecto puede ser un fracaso sin que a usted le afecte, es decir, que puede haber un escenario en el que usted gane aunque el proyecto pierda, eso significa que no está entendiendo en absoluto el rol de Director de Proyectos. 

En el proyecto que está dirigiendo hoy, hágase esta pregunta:


Si mi proyecto es “el plato de huevos con beicon”
¿yo soy “cerdo” o “gallina”?