Buscar este blog

Hábito 7

Dirigir mejor el proyecto siguiente



No es lo que no sabemos lo que nos mete en problemas, 
sino lo que creemos que sabemos, pero no sabemos.
MARK TWAIN

Pulse aquí para ver los post de Hábito 7

Evidentemente, un Director de Proyectos Eficaz debe tener “bien afiladas sus cuatro inteligencias” (mental, física, emocional, espiritual) como toda persona efectiva. Ahora bien, para ejercer su rol debe saber que en esta profesión nunca se deja de aprender, y que la forma efectiva de aprender es practicando. Es este un aprendizaje continuo, cada nuevo proyecto es un desafío, y las verdaderas lecciones son los errores cometidos.

A dirigir proyectos se aprende practicando: 
es este un aprendizaje continuo, 
cada nuevo proyecto un desafío 
y las verdaderas lecciones los errores cometidos.

Cuando hemos dirigido unos cuantos proyectos, generalmente tenemos la constatación de que, después de terminar el proyecto enésimo, nuestro conocimiento en gestión es superior a cuando dirigimos el proyecto n-1, pero no solo un poco superior, sino bastante superior. Si el proyecto ha sido suficientemente retador y estimulante (y lo hemos vivido como personas completas) quizá los seis meses que ha durado nos han valido por un crecimiento profesional de dos años. No podemos comparar a dos Directores de Proyectos simplemente sobre sus años de experiencia. Evaluar a Directores de Proyectos siempre será una tarea difícil para el jefe de Recursos Humanos. Desde nuestros primeros proyectos tenemos la intuición de que no sabemos todo, que es muy rentable preguntarle a otros Directores de Proyectos, investigar herramientas, relacionarse con otros profesionales, asistir a las reuniones de PMI®, etc. Un Director de Proyectos Eficaz está habituado a examinar constantemente: 1) lo que no ha ido bien en el proyecto; 2) lo que podría mejorar él mismo; y 3) cómo hacer que su red de contactos sea cada vez más extensa.